Crisantemos

Los crisantemos son unas de las flores del otoño por excelencia. Son muy resistentes y necesitan mucha luz, pero nunca deben recibir los rayos de sol de forma directa, ya que podrían quemarse. En cuanto a la temperatura ideal para que se desarrollen convenientemente, lo ideal es que esté entre 13 y 18 grados. En cuanto al agua, necesitan tener la tierra siempre húmeda pero hay que evitar que se encharque, ya que podría pudrirse. También puedes optar por pulverizar sobre us hojas agua para que mantengan siempre la humedad.

Los crisantemos también son conocidos como las margaritas de otoño ya que su floración se da desde principios de octubre hasta noviembre e incluso diciembre. Lo ideal es que los plantes en una maceta grande y con un buen drenaje. Colócala en un lugar bien ventilado pero donde no haya corrientes de aire. Si observas que algunas de sus hojas o flores empiezan a amarillear debes quitarlas.

Pensamientos

Los pensamientos resisten muy bien el clima otoñal. Sus colores más característicos son el morado y el blanco. Florecen en otoño y, dependiendo del clima, sus flores pueden vivir hasta primavera. Hay que tener en cuenta que son plantas bianuales, por lo que no te preocupes si no florecen rápidamente ya que en su primer año solo producen hojas.

Hortensias

Las hortensias  resisten muy bien las épocas de frío, salvo las heladas, por lo que son ideales para el otoño. Tienen colores muy varios desde el blanco, rosa, o lila hasta el azul. Necesitan mucha agua ( mejor si es agua de lluvia) y hay que tener cuidado de que su sustrato siempre esté húmedo. También es importante que estén abonadas y podar las flores marchitas.

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